Se
suicida joven Guantanamero en
celda de hospital psiquiátrico.
(GUANTÁNAMO/CUBA/29 de agosto/Puenteinfocubamiami.org)- La trabajadora
Bárbara Picouto Castellanos, de 42 años de edad, perdió a su hijo Johann
Sánchez Picouto, de 23 años de edad, quien se suicidó este 16 de agosto, como
consecuencia de las arbitrariedades y las violaciones de los derechos humanos
que cometen las autoridades en Cuba.
Esta madre, que labora en el Hogar de Ancianos Provincial de Guantánamo, dice
que su hijo murió encerado en una celda de la unidad legal del Hospital
Psiquiátrico de San Luís de Jagua en Santiago de Cuba, hacia donde fue
trasladado por la Seguridad del Estado el día 15 de agosto, esposado en un
carro patrullero, escoltado por cuatro agentes uniformados, entre los que se
encontraba el primer teniente Lamorú y vestido con ropa del hospital
psiquiátrico "Asdruval López" de Guantánamo, donde se encontraba ingresado
desde este 8 de agosto, fecha en que fue devuelto por las tropas
norteamericanas a las autoridades cubanas.
Este joven burló la vigilancia de la zona fronteriza con base naval
norteamericana en Guantánamo en 9 ocasiones entre Octubre de 1998 y abril del
2002, razón por la que fue tildado de loco por la Seguridad del Estado,
quienes decidieron en septiembre de 1999, recluirlo por tres años en la
mencionada unidad legal, destinada para internar a pacientes crónicos y que
han cometido hechos de sangre.
La señora Picouto agrega, que su hijo no estuvo allí ingresado, sino preso,
entre rejas como un criminal, sin haber cometido delito alguno y sin estar
enfermo, sólo por su interés de emigrar a los Estados Unidos y odiar el
régimen comunista de Fidel Castro, razón por la que las autoridades ordenaron
darle 8 electroshock para borrar de su mente esas ideas disidentes.
Agregó además la madre, que nunca las autoridades contaron con ella ni con
ningún otro familiar para decidir los ingresos, los traslados ni los
tratamientos de su hijo, ni siquiera para realizarle la necro el día de su
muerte, y que además, no tuvieron en cuenta que ella le pidió que no lo
regresaran a San Luís de Jagua porque sabía que él no estaba enfermo y por
temor de lo que pudiera ocurrir, ya que en junio del 2002, fue agredido allí
por otro recluso que le produjo traumatismo de cráneo y una herida de 10
centímetros de longitud en el cuero cabelludo, de igual forma concluyó, que
desea denunciar ante la opinión pública internacional, que las autoridades
cubanas fueron las culpables directas de la muerte de su hijo, por todas las
violaciones que cometieron con él.
Reportó desde la ciudad de Guantánamo Marylin Díaz Fernández, LUX-INFO-PRESS,
para la Revista Cubana de Información y Prensa Independiente. Dado al Puente
Informativo Cuba Miami el 29 de agosto del 2002.
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