Preferimos Cocinarnos en la liya.

RANCHUELO, CUBA – 14 de mayo (Félix Reyes Gutiérrez,Cubanacán Press/Puenteinfocubamiami.org)-
Después de la tan promocionada Revolución Energética por parte del estado
cubano a principios del pasado año 2006, pocos podrían imaginar que las
divulgadas promesas gubernamentales, al cabo de un año y medio se
manifiestan de forma intermitente.
En aquel entonces la cúpula gubernamental encabezada por el Dr. Castro,
prometió al pueblo cubano el cambio de bombillas eléctricas, televisores,
refrigeradores, ollas arroceras, multipropósitos, fogones eléctricos,
ventiladores, calentadores, aires acondicionados y hasta jarras para hervir
agua.
Todos con el objetivo de ahorrar combustible y eliminar los molestos y
prolongados apagones en la isla. Pero han transcurrido casi dos años del
largo y acostumbrado discurso castrista y gran parte del pueblo se queja por
las deficiencias de estos electrodomésticos.
Otros ciudadanos ven pasar los meses y los meses, mientras otros no han
recibido algunos de los propagandizados equipos, pues como refieren bastante
de los afectados los 30 000 televisores enviados a Bolivia, los amigos
chinos no los han repuesto y nadie sabe que pasa con los fríos aires
acondicionados.
Las familias que han adquirido parte de estos medios, sus economías se les
han debilitado, dada el alza del precio en la tarifa eléctrica y los pagos
que mensualmente realizan al estado cubano, por los créditos asignados tras
recibir los citados equipos; por lo que cada día estos pobladores se
muestran más disgustados.
Por otra parte debido a la entrega de las cocinas eléctricas, un gran por
ciento de isleños cubanos se deshicieron de los fogones que utilizan
kerosén, los más utilizados en el país históricamente y hasta las tan
demandadas cocinillas que se valen del gas licuado, han entrado en estado de
extinción por las restricciones del citado combustible.
A partir de abril del presente año, la ciudadanía se ha visto obligada a
rescatar las otrora desechadas hornillas, que utilizan el derivado del
petróleo, debido a que el carburante ha vuelto a hacer acto de presencia en
las bodegas cubanas producto al resurgir de los apagones, suministrándosele
a los consumidores dos litros por persona.
Durante el fenecido 2006 y también como parte de las transformaciones en el
sector energético, en casi toda la isla fueron instalados los denominados
grupos electrógenos, para satisfacer supuestamente la demanda de
electricidad, pero no hemos alcanzado el primer trienio y se ha convertido
en una utopía Fidelista más.
Después de la puesta en funcionamiento de las publicitadas plantas
emergentes, la frase del gobernante Fidel en unas de sus alocuciones del
citado año: “A partir del 1ro de Mayo de este año no habrán más apagones”,
se convirtió en una farsa, dentro de su gran colección de equívocos.
Desde principios del año 2007, los desagradables apagones han continuado
como dije anteriormente, es un inseparable azote para los pobladores
cubanos, se han producido fallas de la corriente eléctrica por períodos de
hasta tres horas o más, como promedio diario en los diferentes pueblos y
ciudades del territorio central del archipiélago.
O sea que la correlación entre la oferta y demanda de electricidad
calculados por los “ingenieros sociales” del estado en el poder, continúan
siendo errados, como equivocada fue la instauración del socialismo desde el
propio 1ro de Enero de 1959, mal que por desgracia todavía padecemos.
Es por eso que la vecina pareja de ancianos enfermos y jubilados nombrados
Eumelia Torres y Ramón Ruiz apodado El Chino, le dicen a quien quiera oír a
toda voz: “Entre las continuas interrupciones eléctricas, la rotura de los
equipos y lo poco que nos queda por las deudas contraídas con el estado, lo
que preferimos es meternos y cocinarnos dentro de la olla Liya”.
Informó desde Ranchuelo al Puente Informativo Cuba
Miami Félix Reyes Gutiérrez de la Agencia de Prensa Cubanacán Press.
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