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MENSAJE A LA CONFERENCIA DE BRUSELAS, MAY0
13-14 2008-05-08, DEL MOVIMIENTO CRISTIANO LIBERACIÓN
ÚNICO PROYECTO PARA CUBA: LA LIBERTAD
Llegue nuestro saludo a todos los participantes y en especial, nuestro
reconocimiento a los organizadores de esta conferencia la KAS (Fundación
Konrad Adenauer y la Fundación Shuman), que han trabajado arduamente para
que se escuchen muchas voces en este evento, también por facilitar que
nuestra voz, que sale desde el interior de Cuba sea escuchada y considerada.
Agradecemos mucho sus esfuerzos y su dedicación solidaria.
Si algo es meridiano en el ideario, en la doctrina o enseñanza
socialcristiana es que las personas, su libertad, su dignidad, sus derechos,
su derecho a la realización plena, su vocación a la fraternidad y por lo
tanto a vivir en comunidad humana con igualdad y justicia, están por encima
de toda consideración ideológica, de toda estrategia e intereses y de todo
esquema.
La Democracia cristiana no es ambigua, sino que toma su referencia mas
arriba; en las propias personas humanas, los hijos de Dios. Esos ideales,
esos valores y esas metas se resumen en una categoría irreducible:
Liberación.
Esa, opción por el prójimo, por su liberación integral, ha sido nuestra
inspiración en la lucha pacífica dentro de Cuba. Aun habiendo convocado a
todos, es posible que algunas veces hayamos marchado solos, pero no hemos
luchado solo por nosotros sino por todos. Por todos los cubanos. Ahora no
estamos hablando solamente del Movimiento Cristiano Liberación sino de Foro
Cubano, esta movilización cívica, que es aun modesta, pero real y creciente.
Si nos van a apoyar tienen que apoyarnos ahora en lo que hacemos, no en lo
que no hacemos y nadie hace. No queremos exclusivas, ni somos excluyentes,
llamamos a todos y ya muchos ciudadanos van respondiendo. Si no van a ser
solidarios con lo que hacemos solo porque otros no quieren hacerlo, si no
van a concretar la solidaridad con nosotros en espera de apoyar a todos,
pasará este momento de la historia y vuestra buena voluntad y espíritu
solidario quedará flotando en el aire sin haber encontrado donde aterrizar.
Estoy seguro que los organizadores y participantes en esta conferencia
tienen como propósito que su alcance llegue mucho más allá del día de la
clausura. Es lo que nosotros deseamos. Por eso les sugiero que se propongan
dedicar un tiempo para cumplir una misión. Esa misión, después de escuchar
tan interesantes propuestas y postulados sobre el futuro de Cuba, debe ser
algo que en este tiempo de maduración es impostergable:
Trabajar en el apoyo a lo que hacemos dentro de Cuba.
¿Van a salir de aquí para divulgar y promover el apoyo a Foro Cubano, al
Proyecto Varela, que son campañas por los derechos de los cubanos y por la
liberación de los prisioneros políticos? , ¿Van a promover el apoyo a los
reclamos de liberación de esos prisioneros, que protagonizan sus familiares
dentro de Cuba, incluyendo las Damas de Blanco?
Pues es eso lo que estamos haciendo para lograr los cambios. Si van a ser
solidarios apoyen esas campañas y no salgan de aquí sin coordinar ese apoyo.
No estamos pidiendo dinero ni recursos materiales, sino una campaña publica
para apoyar nuestra campaña por el derecho de los cubanos a los derechos.
Caminantes, si hay camino, pues ya lo estamos haciendo. Acompáñennos
caminando ustedes por el mundo con nuestro mensaje.
El gobierno cubano, sus voceros, sus periodistas e intelectuales siguen
hablando de los que trabajamos por los cambios que quiere el pueblo y
luchamos pacíficamente por los derechos humanos en Cuba, con el mismo
lenguaje insultante, falsificador y amenazante. Sus cuerpos represivos
siguen hostigando a los activistas cívicos y, con todos los recursos del
totalitarismo, negando derechos fundamentales a todos los cubanos.
Los prisioneros políticos y también los comunes, continúan en condiciones
inhumanas. Los defensores de los derechos humanos injustamente encarcelados
y condenados, continúan en prisión. Mientras esta situación de opresión
permanece, algunos se encargan de ofrecer una imagen amplificada y forzada
de apertura, construyendo todo un escenario virtual de cambios, que ni
siquiera el propio gobierno cubano ha anunciado a su pueblo.
Los cubanos aun se informan a hurtadillas o se desinforman por los lances de
la prensa extranjera que rebotan en Cuba indirectamente.
Nadie desea más la verdadera apertura, que el pueblo cubano, nadie trabaja
más de manera transparente y pacifica por esa apertura que los luchadores
por los derechos humanos. No es nuestro espíritu negar el valor de lo que
sea positivo, pero consagrar como verdadera apertura algunas medidas y
algunas maniobras, es cerrar las puertas del futuro a nuestro pueblo y
condenarlo vivir sin derechos, es, sepultarlo en la mentira.
Nuestra disposición al diálogo es auténtica, pero hasta ahora el gobierno
responde con la arrogancia fatal de quien cree que tiene todo el poder y se
le esta pidiendo una limosna. Responde con más represión, ofensas y
calumnias. Si proponemos diálogo es porque es el camino del pueblo, el
camino preferible. Pero se produzca o no este dialogo, los cubanos
reclamaremos nuestros derechos. De hecho ya ese diálogo y camino de
reconciliación comenzó en el seno del pueblo.
Los cubanos tienen derecho a que se les de la voz en las urnas para decidir,
a que se le reconozcan en las leyes y en la practica todos sus derechos.
Este camino comenzó con el Proyecto Varela, esa reclamación legal y
ciudadana que ahora continuará hasta lograr sus objetivos.
Algunos están ofreciendo modelos económicos con derechos restringidos, como
el chino, o mejor dicho como el modelo impuesto a los chinos. Otros postulan
esquemas de cambios al ritmo de una escala jurásica o se disponen a ofrecer
cheques en blanco para que los sucesores del poder experimenten con una
dictadura eficiente. Ofrecen sucedáneos de la democracia, como si los
cubanos estuviésemos sentenciados a vivir sin derechos.
Nuestra pregunta es una demanda radical: ¿Por que no los derechos?
Esta última pregunta es de todos los cubanos en tono de esperanza y
determinación. Esa pregunta es para los que gobiernan en Cuba, porque
también son cubanos, pero en tono de llamado y exigencia porque es su
responsabilidad implementar esos cambios en las leyes para que se respeten
todos los derechos de los cubanos.
Para todos los que se relacionan con Cuba, los que hablan de Cuba, los que
se involucran en la vida de Cuba de una u otra manera, sean estados, grupos
de estados, instituciones o personas individualmente, esta pregunta es en
tono de llamado a la solidaridad, pero también en tono de advertencia y
denuncia, diciéndoles: nosotros los cubanos no hemos pedido embargos, ni
aislamientos, ni sanciones, ni castigos, pero tampoco recetas mediatizadas
como si no mereciéramos la libertad, ni modelos en los que no se respetan
todos los derechos, ni complacencia con un orden sin derechos que nunca
escogimos, ni aplausos y cortinas de humo para presentar como éxitos propios
supuestas aperturas, supuestos cambios que no han comenzado y que ni si
quiera el gobierno define públicamente.
Algunos dicen que hay que esperar a que pase este gobierno de los Estados
Unidos de América para ver cambios en su política hacia Cuba y piensan que
así se producirían cambios en Cuba. Los cubanos no tenemos que esperar
cambios desde el exterior para cambiar lo que debemos cambiar nosotros
mismos. Ese es nuestro desafío y nuestra obligación.
Los cubanos tenemos derecho a los derechos porque somos seres humanos, pero
solo nosotros mismos, los propios cubanos, podemos y debemos lograr los
cambios pacíficos si queremos disfrutar de esos derechos y de la libertad.
Muchos de nuestros hermanos están en prisión sólo por defender esos derechos
pacíficamente, pero eso no es un asunto solamente interno, pues por algo
esos derechos son universales y negarlos a un ser humano es herir a toda la
humanidad, de la que todos somos familia.
Los Estados Unidos de América han sido constantes en su reconocimiento y
respeto por los que en Cuba luchamos pacíficamente por los derechos humanos,
algo que no ha cambiado con cada gobierno o cada diplomático de turno.
Muchos cubanos han encontrado un hogar, derechos, oportunidades, libertad y
una vida mas digna en ese país, aunque sufren el destierro y la separación.
También han sido constantes en su reclamo por los derechos civiles y
políticos de los cubanos y de la liberación de los prisioneros políticos.
El respeto a los derechos de los cubanos es inseparable del respeto a
nuestra soberanía, autodeterminación y independencia nacional, sin esos
respetos mutuos e inseparables, no puede haber una relación de amistad
verdadera entre nuestros países, como lo desean y merecen nuestros pueblos.
Libres y amigos así queremos ser. Quien no exige el respeto a los derechos
de las personas, que somos los cubanos, en verdad no respeta nuestra
soberanía.
Quien no respete la autodeterminación y la soberanía del pueblo cubano
tampoco está respetando nuestros derechos fundamentales, porque somos nación
con identidad e historia propia y nuestra manera de ser y existir y la única
manera que queremos, es la independencia total, del norte, del sur, del este
y del oeste. Hoy mañana y siempre,
No soy mediador entre los gobiernos de Cuba y el de USA, pero lo que haga el
gobierno de los Estado Unidos que nos afecte, también es asunto nuestro y
por eso, por ser parte de este pueblo me corresponde opinar y exigir sobre
lo que hacen y pueden hacer los Estados Unidos y cualquier otro país,
respecto a Cuba.
Decimos que estamos en momentos de cambios, porque el pueblo de Cuba se
despierta, no para negar sus sueños sino para hacerlos realidad.
Decimos que estamos en momentos de cambios no porque haya apertura en Cuba a
los derechos, sino porque cada vez mas el pueblo los exigirá y finalmente
los logrará, creemos y queremos que pacíficamente.
Los derechos de los cubanos no pueden ni deben depender de la política de
los Estado Unidos hacia Cuba, ni del estado de las relaciones entre los dos
gobiernos. Cualquiera sea el estado de estas relaciones seguiremos
reclamando, como hasta ahora, los derechos para los cubanos y la liberación
de los prisioneros políticos. Pero nadie puede negar que el estado de estas
relaciones acapara la mayor publicidad y es el centro de atención nacional e
internacional y un foco de tensión constante.
Decir que los Estados Unidos de América no tienen nada que cambiar, seria
decir que todo lo ha hecho bien o que todo lo que hace es un bien para el
pueblo de Cuba. Pero no es así En este momento de cambio la buena voluntad
se manifiesta cambiando. Aclaro que lo que pensamos que debe cambiarse en
Cuba lo hemos proclamado ya y lo estamos demandando en el Proyecto Varela
que ahora seguiremos impulsando con la Campaña Foro Cubano.
Decimos que el embargo y las leyes que le acompañan deben derogarse, no solo
porque han sido un mal para el pueblo de Cuba, sino porque no contribuyen en
nada a ese bien que es el cambio pacifico. El Programa de Transición para
Cuba redactado por una comisión del gobierno de los Estado Unidos de América
debe ser anulado porque el programa de transición para Cuba solo corresponde
redactarlo y aplicarlo a los propios cubanos.
La ayuda y la colaboración serán bienvenidas y agradecidas si se coordinan
de mutuo acuerdo entre los dos países. Los Estados Unidos pueden y deben
extender el dialogo, que sostiene con los movimientos cívicos y de derechos
humanos del interior de Cuba, al gobierno de Cuba. Porque ese dialogo
pudiera contribuir a un mejor ambiente para nuestros pueblos y también a un
mejor ambiente internacional. No estamos hablando de una concesión de parte
y parte.
Ninguno de los dos gobiernos debe tomar esta exhortación con arrogancia,
pues ese dialogo es una obligación y una responsabilidad de cada gobierno
para con su propio pueblo y para con toda la humanidad. Aclaramos que los
cubanos no tenemos que esperar ni depender de los resultados de ese posible
diálogo para que se respeten nuestros derechos y que por lo tanto los
seguiremos exigiendo. Pero la relación y las tensiones entre nuestros
países, son parte innegable de nuestras realidades nacionales.
El diálogo sincero, respetuoso, civilizado y honesto es un buen camino, si
la meta de ese camino es favorecer la buena relación de respeto, paz y
amistad entre nuestros pueblos. Relación que será autentica y legitima en la
medida en que los ciudadanos de cada país disfruten del respeto a sus
derechos en sus propios países y en la medida en que haya un espíritu de
cooperación dentro del respeto a la autodeterminación dé cada pueblo. Libres
y amigos.
Existe un vínculo humano entre España y Cuba con profundas raíces
históricas, familiares y culturales. Este vínculo ha servido y debe servir
para que España, dentro de su contexto europeo, ayude a la mejor comprensión
de la realidad cubana. Pero suponer que ese vínculo le otorga a España el
rol de ser voz de los cubanos en ese contexto e interprete de nuestros
intereses o exponente de aquello que mas le conviene a Cuba, es, cuanto
menos una inercia de mentalidad colonial por parte de los que así lo
consideren. En este sentido, España es decir, sus ciudadanos y su gobierno,
están llamados a promover el dialogo de los europeos con todos los sectores
de la sociedad cubana, no a desalentarlo.
Tanto a la Unión Europea en conjunto como a cada uno de sus miembros, les
corresponde exigir publica y constantemente el respeto de los derechos de
los cubanos dentro de Cuba y la liberación de los prisioneros políticos y
exhortar en lo posible el dialogo dentro de Cuba. Esta ha sido hasta ahora,
la conducta de las instituciones de la Unión Europea, especialmente del
Parlamento Europeo ,que repetidamente le solicita al gobierno cubano que
demuestre su voluntad de cambio permitiéndonos a las Damas de Blanco y a
este servidor poder presentarnos ante ellos para exponer la situación real
de nuestro pueblo en estos momentos. Sin embargo la tendencia mas reciente
de algunos de sus miembros, no de todos, ha sido la disminución de los
contactos con la oposición democrática en Cuba y el autosilenciamiento
paulatino. La tendencia de algunos en la Unión Europea es a no hacer nada
que moleste al gobierno cubano y a dar la oportunidad al gobierno cubano y
no al pueblo cubano.
Nunca pedimos sanciones de la Unión Europea contra el gobierno cubano, ni
creemos que se hayan producido, aunque se generalizo y acepto el concepto
indignante e insultante, de que invitarnos a recepciones de las fiestas
nacionales, es “una sanción”. Nunca lo pedimos y si a algunos, les iba a
causar tanta ansiedad no tener en esos eventos a los excluyentes
representantes del gobierno cubano, mejor no nos hubieran invitado.
Ciertamente nos ofendieron. Por otra parte si esta tendencia “al abandono”
que estamos observando, se profundiza y generaliza, el verdadero sancionado
por la Unión Europea será el pueblo cubano.
La Campaña Foro Cubano en El Declaración de Libertad de los Cubanos (www.oswaldopaya.org)
que es la visualización de los cambios que nos proponemos lograr, ha
proclamado inequívocamente la esencia del cambio que queremos: Nosotros los
cubanos queremos la libertad.
Esta conferencia ha tomado un titulo, un emblema que se convierte en grave
desafío para todos nosotros. Por que al decir Quo Vadis Cuba? invocamos el
titulo de Henryk Sienkiewicz, en su inmortal novela. Yo pienso que ustedes
tuvieron en cuenta quien hace esa pregunta y a quien se la hace, en el
desenlace de esa novela.* Yo veo que muchos en el mundo, muchos de los
mencionados en este mensaje, inclusive muchos cubanos, le están preguntando
a Cuba, Quo Vadis Cuba? Por cierto que conociendo a Cuba, y Cuba somos todos
los cubanos, la primera reacción pudiera ser ¿Donde me han traído y donde me
quieren llevar?
…Pero seguramente a la pregunta de Quo Vadis Cuba, Cuba responde:
No voy a matar por que no creo en la muerte, pero voy a desafiar la muerte
porque quieren obligarme a vivir sin libertad.
Voy a perdonar para que mis hijos se perdonen y así se liberen del odio para
que el mal que hayan sufrido no les persiga.
Voy a caminar descalza para que los mercaderes aprendan que mis hijos y yo
no tenemos precio.
Voy a gritar por mi misma porque muchos hablan por mí, pero no dicen lo que
yo siento y lo que yo quiero.
Voy a buscar la oscuridad donde están los cautivos porque ellos tienen la
luz de la verdad.
Voy a mirar hacia delante para que estalle la reconciliación y la paz.
Voy a emerger sobre las olas del miedo que sumergen a mis hijos en el mar de
la mentira.
Voy a extenderle mis manos amigas a todos los países del mundo recordándoles
que sobre mi nadie puede poner sus pies.
Voy a dividir el mar para que regresen mis hijos desterrados, porque soy el
hogar de todos.
Voy a regresar a la fuente de todos los derechos: somos creados libres y
hermanos.
Voy proclamar la esperanza pues se acerca la liberación
Oswaldo José Paya Sardinas
Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación
Para más información contactar:
Julio A. Hernandez mcl2004jhs@yahoo.com 787 549 1805
Francisco de Armas fdarmas@cyepr.com 787 447 1878
Carlos A. Paya info@oswaldopaya.org
Movimiento Cristiano Liberación en el Exterior
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Dado al Puente Informativo Cuba Miami para difusión por el Movimiento
Cristiano Liberación en el Exterior. Traducción: Movimiento Cristiano
Liberación en el Exterior.
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